sexta-feira, 23 de maio de 2008

Apariciones marianas en Francia reconocidas por el Vaticano

ACI, segunda-feira, 5 de maio de 2008


Vaticano — Este domingo, durante una Misa celebrada en la villa alpina de Laus, el Obispo de Gap (Francia), Mons. Jean-Michel di Falco, acompañado por una veintena de cardenales y arzobispos del mundo, anunció la aprobación oficial de la Iglesia de las apariciones marianas atestiguadas en esta villa de los altos Alpes franceses por la vidente Benôite (Benedicta) Rencurel entre 1664 y 1718.
Durante la Misa, que contó con la presencia de purpurados de la Santa Sede, como el Cardenal Javier Lozano Barragan, Mons. di Falco recordó que éstas son las primeras apariciones marianas reconocidas oficialmente en el siglo XXI por el Vaticano y la Iglesia de Francia, el domingo 4 de mayo en Laus, en los Altos Alpes. Es la primera vez que un acontecimiento tan singular ocurre desde las apariciones de Lourdes en 1862.
“Reconozco el origen sobrenatural de las apariciones y los hechos y dichos, experimentados y narrados por Benedicta Rencurel. Animo a todos los fieles a venir y orar y buscar renovación espiritual en este santuario”, dijo el Prelado.
Mons. di Falco recordó que “nadie está obligado a creer en las apariciones, incluso en aquellas reconocidas oficialmente; pero si son una ayuda en nuestra fe y nuestra vida diaria ¿Por qué habría que rechazarlas?”
Las palabras del Obispo iban aparentemente dirigidas al Partido Comunista francés, que la semana pasada describió el anuncio de la ceremonia como “un intento de marketing de la Iglesia” y denunció la anunciada presencia del Secretario para asuntos de desarrollo regional, Hubert Falco, como una “violación de la separación entre Iglesia y estado”.
El Ministro Falco, quien no es pariente del Obispo, señaló que su presencia era un ejercicio de libertad religiosa, que llevaba a cabo “como simple persona de fe”.
El Santuario de Nuestra Señora de Laus atrae unos 120 mil peregrinos al año. El gran filósofo católico Jean Guitton dijo de este santuario que: “constituirá uno de los tesoros más ocultos y poderosos de Europa”.
El mensaje de la Virgen
Benita Rencurel nació el 16 de septiembre de 1647en Saint-Étienne d’Avançon (Alpes del sur, Francia), su padre falleció cuando tenía 7 años. Nunca aprendió a leer ni escribir y su única instrucción era el sermón de la Misa dominical.
Un día de mayo de 1664, Benita, que trabajaba de pastora para unos campesinos vecinos, estaba rezando el Rosario cuando ve a una hermosa Señora sobre un peñasco que lleva de la mano a un niño de belleza singular. “¡Hermosa Señora! — le dice —, ¿Qué estáis haciendo ahí arriba? ¿Queréis comer conmigo? Tengo algo de pan bueno, lo remojaríamos en la fuente”. La Señora sonríe ante su sencillez, pero no le dice nada. “¡Hermosa Señora! ¡Podríais darnos por favor a ese niño, que tanto nos alegraría?”. La Señora sonríe de nuevo sin responder. Después de permanecer algún tiempo con Benita, toma a su niño en brazos y desaparece en una cueva.
Durante cuatro meses, la Señora se muestra todos los días, conversando con gran familiaridad con la joven, educándola para su futura misión. Benita cuenta sus visiones a la dueña del rebaño, quien en un principio no le cree, pero que una mañana la sigue en secreto hasta el pequeño valle de Fours. Una vez allí, no consigue ver a la Señora, pero oye las palabras que ésta dirige a Benita. La aparición pide a Benita que advierta a su dueña de los peligros que corre su alma: “Tiene una mancha en la conciencia. Que haga penitencia”. Afectada por aquello, ésta se corrige, vuelve a frecuentar los sacramentos y vive el resto de sus días muy cristianamente.
El 29 de agosto, Benita pregunta a la visitante cómo se llama, y ella le responde: “Mi nombre es María”.
Durante el invierno de 1664-1665, Benita sube hasta Laus muy a menudo, donde ve cada vez a la Virgen, quien le recomienda “rezar continuamente por los pecadores”. La noticia de las apariciones se propaga entre los aldeanos, gracias a las veladas de las noches de invierno.
El 18 de septiembre de 1665, cuando Benita tiene dieciocho años, las apariciones y la peregrinación son reconocidas oficialmente por parte de la autoridad diocesana y, a partir del otoño de ese año, empieza la construcción de una iglesia para poder acoger a los peregrinos, que cada vez son más numerosos.
Nuestra Señora se revela en Laus como reconciliadora y refugio de los pecadores, y por eso aporta señales para convencer a éstos de la necesidad de convertirse.
La Virgen le pide a Benita que amoneste a las mujeres y a las muchachas de vida escandalosa, especialmente las que cometen aborto, a los ricos injustos o perversos, a los sacerdotes y religiosos infieles a sus compromisos sagrados.
Entre 1669 y 1679, Benita es bendecida con cinco apariciones de Cristo, que se le revela en un estado de sufrimiento. Un viernes de julio de 1673, Jesús ensangrentado, le dice: “Hija mía, me muestro en este estado para que participes de los dolores de mi Pasión”.
Después de más de dos décadas de sufrimientos y constantes apariciones de la Virgen, Benita recibe la Comunión el día de Navidad de 1718 y tres días más tarde se confiesa y recibe la Unción. Hacia las ocho de la noche, Benita se despide de los que la rodean y, luego, tras besar un crucifijo y con la vista mirando al cielo, fallece en paz.

El Papa pide a la Iglesia en Cuba ofrecer a la sociedad ‘la única esperanza verdadera’


ACI, sexta-feira, 2 de maio de 2008


Vaticano — Al recibir a los obispos de la Conferencia Episcopal de Cuba en visita ad limina, el Papa Benedicto XVI aseguró que “en este momento de la historia, la Iglesia en Cuba está llamada a ofrecer a toda la sociedad cubana la única esperanza verdadera: Cristo nuestro Señor”.
El Santo Padre destacó la “vitalidad de la Iglesia en Cuba, así como su unidad y su entrega a Jesucristo” y resaltó el “cambio profundo” de la vida eclesial cubana “sobre todo desde la celebración del Encuentro Nacional Eclesial Cubano, hace ahora algo más de veinte años, y muy especialmente con la histórica visita a Cuba —en 1998— de mi venerado Predecesor, el Papa Juan Pablo II”.
Tras agradecer a los sacerdotes “su fidelidad y su incansable servicio a la Iglesia y a los fieles”, el Santo Padre manifestó su confianza en que “el incremento de las vocaciones, y la adopción al mismo tiempo de justas medidas en este campo, permitan pronto a la Iglesia cubana contar con un número suficiente de presbíteros, así como de los templos y lugares de culto necesarios, para cumplir con su misión estrictamente pastoral y espiritual” [N.Res. — Memento Bucko].
El Papa subrayó que con una “vida espiritual intensa y contando con una sólida preparación religiosa”, los laicos “podrán ofrecer un testimonio convincente de su fe en todos los ámbitos de la sociedad, para iluminarlos con la luz del Evangelio. A este respecto, hago votos para que la Iglesia en Cuba, conforme a sus legítimas aspiraciones, pueda tener un normal acceso a los medios de comunicación social”.Refiriéndose a la pastoral de los matrimonios y las familias, el Santo Padre alentó a los prelados a “redoblar sus esfuerzos para que todos, y especialmente los jóvenes, comprendan mejor y se sientan cada vez más atraídos por la belleza de los auténticos valores del matrimonio y de la familia. Asimismo, es necesario alentar y ofrecer los medios pertinentes para que las familias puedan ejercer su responsabilidad y su derecho fundamental a la educación religiosa y moral de sus hijos”.

Manipulação genética e poluição são pecados modernos, diz Vaticano


O Estado de S. Paulo, terça-feira, 11 de março de 2008

Gina Marques, Alexandre Gonçalves, Lígia Formenti e José Maria Mayrink


Roma — A manipulação genética, a poluição ambiental, o uso de drogas e as desigualdades sociais estão na lista de “pecados modernos” que suscitam especial preocupação do Vaticano. As transgressões foram definidas como “sociais” e não devem ser confundidas com o elenco tradicional dos pecados capitais — gula, luxúria, avareza, ira, soberba, inveja e preguiça. Em entrevista ao jornal da Santa Sé, L’Osservatore Romano, publicada domingo, o bispo Gianfranco Girotti, membro da Penitenciaria (assim mesmo, e não “penitenciária”) Apostólica, tribunal da Cúria Romana que trata de questões de consciência, afirmou que as novas formas de pecado social são adaptadas à realidade da globalização. A entrevista foi dada depois que ele terminou de dar um curso de atualização aos padres confessores, que durou seis dias.
Segundo o bispo, o maior perigo para a alma, hoje, é “o mundo desconhecido” da bioética: “Dentro da bioética há áreas onde devemos denunciar, sem qualquer espécie de dúvida, algumas violações dos direitos fundamentais do ser humano, nomeadamente algumas experiências de manipulação genética, cujo resultado é difícil de prever e controlar.”
Ele acrescentou que na área social, o principal perigo é o tráfico e o consumo de drogas. “A droga enfraquece a psique e obscurece a inteligência, deixando muitos jovens fora da Igreja”, explicou. O bispo falou das injustiças sociais e econômicas como uma grande ofensa, indicando que os fiéis devem pedir perdão e fazer penitência. “A desigualdade social, onde os ricos se tornam cada vez mais ricos e os pobres, cada vez mais pobres, alimenta uma insuportável injustiça social.”
Girotti pediu uma maior consciência ambiental e colocou na lista de pecados as ofensas ecológicas. As recomendações seguem o discurso do papa Bento XVI, que tem apelado para a preservação do ambiente.
Também de acordo com d. Girotti, o pecado deixou de ser apenas uma questão pessoal e passou a ter influência mais ampla dentro da sociedade. “Antes, o pecado tinha uma dimensão individual, hoje tem impacto social, principalmente por causa da globalização. A atenção ao pecado agora é mais urgente por causa dos reflexos maiores e mais destruidores que pode ter.”
Girotti frisou que o aborto e a pedofilia continuam a ser preocupações centrais da Igreja, mas, no último caso, ressalvou que o problema é ampliado pelos meios de comunicação.

‘Milagreiros’ atraem centenas de paulistanos em busca de graças

O Estado de S. Paulo, sábado, 15 de março de 2008


Bruno Versolato

Toda segunda-feira, centenas de paulistanos se reúnem para um ritual silencioso e intimista. Em igrejas, velários e cemitérios, devotos rezam, acendem velas e fazem pedidos às almas. Almas de crianças, vítimas de incêndio e mortos de forma violenta que ganharam fama de milagreiros. Mesmo sem reconhecimento formal da Igreja Católica, conquistaram uma legião de fiéis. O mais novo temor da Igreja é que isso aconteça com as múmias de freiras descobertas em 2 de fevereiro no Mosteiro da Luz.
Izildinha Ribeiro, Antoninho da Rocha Marmo, Bento do Portão e as chamadas 13 Almas Benditas — mortos não-identificados no incêndio do Edifício Joelma, em 1974 — estão entre os mais conhecidos. “Alguém ouve falar de um pedido alcançado, pede o seu e assim vai espalhando a crença”, diz a professora de Ciência da Religião da PUC de São Paulo, Maria Ângela Vilhena. “Santos reconhecidos pela Igreja Católica tiveram vida exemplar. Assim também é com os santos populares. Todos têm história de sofrimento e redenção.”
A Igreja Católica vê com cautela o culto às almas. “Quem faz milagre é Deus”, afirma o padre Juarez Pedro de Castro, secretário-geral de Comunicação da Arquidiocese de São Paulo. “Rezar pela alma de um morto é ato de misericórdia. A Igreja não vê problemas em pedir a alguém que já morreu ajuda para interceder em um pedido junto a Deus. E o culto às almas é característica comum entre os brasileiros. A Igreja condena somente rituais que invoquem a presença na terra de um espírito.”

Tarcisio Bertone, il cardinale con la valigia Sandro Magister


www.chiesa, Roma, 15 marzo 2008

Roma — Giovanni Paolo II è ricordato in tutto il mondo come grande viaggiatore. Benedetto XVI no. Le sue uscite da Roma sono rare e misurate. In compenso viaggia moltissimo il suo segretario di stato, cardinale Tarcisio Bertone.
In soli nove mesi, dal giugno 2007 a oggi, Bertone ha compiuto sette viaggi all’estero. I suoi viaggi si distinguono anche per un accentuata finalità geopolitica.
Nel viaggio a Cuba, questa finalità è stata particolarmente visibile. Bertone si è mosso all’insegna di quel realismo che è una costante della geopolitica vaticana: un realismo mirato a difendere e ad espandere le istituzioni della Chiesa, nelle condizioni date, anche le più avverse.
È lo stesso realismo che ha guidato, per decenni, la politica della Santa Sede nei confronti del blocco sovietico: realismo impersonato dall’uomo guida della politica vaticana in quell’epoca e su quello scacchiere: Agostino Casaroli.
E come allora, nell’Europa dell’est, questo realismo pagò un prezzo fatto di silenzi, di reticenze, di omissioni, lo stesso avviene oggi a Cuba. Dalle autorità comuniste dell’isola il cardinale ha rimediato un’accoglienza cortese. Ma gli esponenti del dissenso, i circoli dei perseguitati, i paladini della libertà, cattolici e non, sono stati fortemente delusi dalle parole e dai gesti del cardinale. Una delusione espressa all’indomani della visita in una nutrita serie di commenti diffusi via internet.
In effetti, Bertone si è espresso con accenti ottimistici sul presente e il futuro di Cuba. Ha negato che la Chiesa di Cuba sia una Chiesa perseguitata. Ha detto di vedere “aperture” e “piccoli passi” in avanti. Non ha chiesto un’amnistia per i prigionieri politici; si è limitato a presentare al nuovo presidente Raúl Castro “una lista di nomi di prigionieri da prendere in considerazione per ragioni umanitarie, nel rispetto della sovranità di Cuba”. Ha reclamato una revoca dell’embargo economico che colpisce l’isola per volere degli Stati Uniti.
A confronto con precedenti, smodati pronunciamenti pro Cuba di altri maggiorenti vaticani — dal cardinale Crescenzio Sepe al cardinale Renato Martino — le dichiarazioni di Bertone appaiono sicuramente più misurate.
Ma colpisce il contrasto tra l’immagine edulcorata del regime cubano che ha dato ora il cardinale segretario di stato con quella, molto più amara, che si ricava dalla vita concreta della Chiesa nell’isola, descritta non solo dagli oppositori, ma dagli stessi documenti della gerarchia cubana di questi ultimi anni.
Nel cardinale Bertone, Benedetto XVI si è dato il suo Casaroli. A lui ha affidato il realismo della geopolitica, con i costi che comporta. Mentre a sé papa Joseph Ratzinger riserva la teologia della storia.

Freiras já não são mais as mesmas


O Estado de S. Paulo, segunda-feira, 24 de março de 2008

Bruno Galo

Quando você pensa em uma freira, a figura que lhe vem à mente é de uma senhorinha séria e reclusa que ainda parece viver no início do século passado? Se a sua resposta foi sim, está na hora de você rever os seus conceitos. Apesar de algumas freiras seguirem uma vida de clausura, há muitas exceções — e algumas totalmente adaptadas aos hábitos eletrônicos do século 21.
Como a comunicativa irmã Maria Clara, de 46 anos. Para onde quer que ela vá, o laptop está sempre a tiracolo. Quando viaja, ela não abre mão de ouvir seu iPod. Sua coleção de músicas virtuais, armazenada em um HD externo, é composta por mais de 4 mil opções. A religiosa é uma entusiasta das novas tecnologias. “Acredito que elas vieram para nos libertar da burocracia e permitir uma maior convivência entre as pessoas”, afirma.
Coordenadora da Pastoral da Associação Cultura Franciscana, Maria Massaranduba de Freitas — ou simplesmente Irmã Clara, nome escolhido pela religiosa em homenagem a Santa Clara (fundadora do ramo feminino da Ordem criada por São Francisco de Assis) — une seu interesse pela tecnologia com a vocação religiosa.
Através da rede, ela coordena as irmãs em missão pelo País. Embora conectada em período quase integral, a irmã observa: “A internet é uma ferramenta maravilhosa... Mas precisa ser usada com disciplina: senão acaba consumindo muito do nosso tempo”.
Durante seu tempo livre, a irmã procura, sempre que possível, conversar através do Skype com as amigas espalhadas pelo mundo, muitas das quais também freiras. Entre elas está irmã Inácia, de 82 anos, uma religiosa alemã que vive no Brasil há mais de 50 anos.
Adepta também da telefonia móvel, irmã Clara usa o aparelho não só para se comunicar, como também ouvir música, tirar fotografias (“mando torpedozinhos”) e usar o e-mail às vezes, mas, como ela diz, “é um pouco lento”.
E videogame, a irmã joga? “Acho que o bom uso desse equipamento pode desenvolver muito a mente das pessoas”, acredita Clara, que afirmou apenas já ter experimentado o bom e velho “Paciência”. Entretanto, a freira faz um alerta aos pais: “Jogos em que pessoas matam as outras por diversão não deveriam ser colocados à disposição de uma criança”.
Longe do computador e da internet, irmã Clara gosta de cantar, tocar violão, ler livros de auto-ajuda e sobre psicologia — e principalmente fazer caminhadas (momento em que dispensa toda e qualquer traquitana tecnológica, inclusive o iPod): “Nessas horas, gosto de poder ver e conversar com as pessoas, bem como de ouvir os sons da natureza. É o meu momento de descansar a mente”, confessa.
Essa simpática senhora é, sem dúvida, um exemplo vivo e acabado de que tradição e modernidade podem caminhar juntas e em harmonia.

Fé e comoção em Lourdes


O Globo, quinta-feira, 20 de março de 2008

Dia 11 de fevereiro passado, a repórter Ana Lúcia Borges, do suplemento Boa Viagem, esteve no santuário francês de Nossa Senhora de Lourdes numa data especial: a comemoração dos 150 anos da primeira aparição da Virgem à menina Bernardette Soubirous. Esperava ver um corre-corre de agitados peregrinos, no frenesi de uma festa, mas voltou com outra impressão.
Indiferentes ao frio de 2 graus Celsius, mais de 70 mil peregrinos rezavam ininterruptamente diante da Basílica do Rosário; molhavam as mãos e os rostos na água considerada milagrosa, e acendiam suas velas na Gruta de Massabielle, cenário das aparições, para pedir alguma bênção, ou, principalmente, agradecer.
O lugar é um dos principais pontos de peregrinação mariana no mundo, recebendo mais de 6 milhões de visitantes por ano. Junto com os fiéis, a repórter e outros jornalistas participaram de missas comemorativas e procissões.
— Havia muita gente doente, em cadeira de rodas e até macas, mas que mostrava muita confiança na cura e mantinha a esperança. O ambiente é de paz e reflexão, capaz de emocionar até os menos religiosos — conta a repórter.
— A procissão das tochas é o ponto alto. Estávamos de ônibus a caminho de Lourdes. Quando vi ao longe o fogo no meio da escuridão, cheguei a perguntar a uma jornalista argentina se era uma queimada na floresta. Só então me dei conta de que já nos aproximávamos da cidade, e que um mar de velas iluminava as ruas. Fiz questão de descer e me juntar à multidão. Foi inesquecível — diz Ana Lúcia.